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LA REVISTA "DESDE ADENTRO", DE LA VILLA 1.11.14, CONTRA LA IDEA DE ‘THE ARGENTINE FAVELA’
CON LA INTENCION DE PRODUCIR NOTICIAS CON PERFIL PROPIO Y SIN LOS PRECONCEPTOS DE LOS MEDIOS TRADICIONALES, UN GRUPO DE VECINOS DEL BARRIO DE BAJO FLORES EDITA LA REVISTA, QUE IMPRIME TRES MIL EJEMPLARES.
En un recodo de la 1.11.14, las ultimas hojas de un sauce bajan, pero no llegan a tapar el grafitti del frente: ?que esta pasando con la union en el barrio? Es un sabado a la tarde, hay sol y la casa con techo de chapa, frente de cemento, recibe mucha gente: es el comedor de la casa 128, manzana 26. Si se mira hacia el sur, se ve la tribuna visitante de la cancha de San Lorenzo; en cualquier otra direccion, lo que se ve es gente escuchando cumbia o chicos jugando a la pelota, pero sin chalecos antibala. Viene al caso: aqui dentro, cada sabado se reune el staff completo de una revista hecha por y para los vecinos del barrio... se llama Desde Adentro, y la nota central del segundo numero es, precisamente, un impecable escrache grafico. Ocurre que, hace poco, un informe televisivo emitido por America 2 (Documentos America) fue premiado en el New York Festival por mostrar a este barrio como “eclipsado por el narcotrafico”, bajo el rutilante nombre de The Argentine Favela. El informe, que el equipo de Desde Adentro se encargo de bajar a papel, exporta al exterior una imagen pesima del barrio. Facundo Pastor, conductor, lo presenta como uno de los lugares mas peligrosos de la Capital y, en el medio, se manda dos grandes cabronadas en una: “Los chicos me dejan jugar con ellos, con chaleco antibalas, por supuesto (...). Algo teniamos que ofrecer para quebrar la desconfianza de los pequenos soldados narcos” (??). “Los chicos aca no juegan a la pelota con chaleco antibalas, juegan normalmente, con o sin botines, descalzos o no. Lo desconocido siempre es discriminado, siempre se supone que...”, es la respuesta de Guadalupe, unas 300 veces mas lucida que Pastor y todo el equipo de Documentos America junto. Y vive en la villa. Lo que hizo el “equipo” de Desde Adentro –que jamas registraria ningun yanqui entregador de premios, claro– fue eclipsar cada zoncera periodistica con una reafirmacion de autoestima. A las suposiciones morbosas le opusieron un “al futbol se juega sin chaleco y sin panales” (impecable); a eso de pequenos-soldados-narcos, un “condenas a nuestros ninos”, tambien ejemplar. Y a otro lugar comun del medio pelo (“a la villa no entra nadie, ni siquiera el progreso”), una certeza que se nota con solo recorrer los pasillos: “Cemento, ladrillo, chapa y esfuerzo. ?Eso es nuestro progreso!”. Porque en la famosa Villa del Bajo Flores, pese a los problemas sociales y economicos que puedan existir –incluso heavies– es basicamente un habitat mas dentro de la geografia portena... donde viven, trabajan, aman y la luchan mas de 60 mil personas. Algo que nunca vas a entender si te come la media televisiva argentina, algo asi como la traduccion del imaginario de la clase media a pantalla chica. Al punto, entonces. Agustin, uno de los coordinadores del proyecto, no tiene que esforzarse demasiado para que el comedor-redaccion se llene. Apenas se mueve dos cuadras para buscar a Guada, que estaba en un cumpleanos, mientras el resto ya ocupa las 20 sillas del patio interno. Circula el mate, alguien llega con torta frita y el grabador del NO esta en el centro, equidistante de todos. “Tratemos de hablar fuerte, asi se escuchan todas”, grita Agustin. Estan Naty y Sole que, como el, forman parte del colectivo social La Chispa; hay dos estudiantes de Antropologia (Ines y Julieta); y el resto vive en ese lugar que Documentos America demonizo para codearse con la CNN, la BBC, el Current TV, la Canadian Broadcasting Corporation y la mar en coche. Marcela y Ana Maria, conductoras del programa sobre chicos con capacidades especiales (Volver a empezar), que va por la radio del Bajo; Ivan, viejo militante del barrio que da clases de apoyo escolar, Liza, Marcela, Guada, Cintia, Blanca, Julia... “La idea es que se enteren de lo que hacemos en otros lados, quiza podamos juntarnos y armar algo mas grande. La revista, ademas, profundizo la amistad y la confianza entre nosotros. Hasta los chiquitos opinan en los talleres”, cuenta Ana Maria. La revista vio la luz en noviembre de 2007, bajo un eje esencial: fortalecer los espacios de articulacion entre los comedores comunitarios de cada barrio, para compartir experiencias y modos de construccion. “En Capital, hay unos 400 centros, que son como los corazones del barrio, porque por ellos pasa gran parte de la vida social de los vecinos. Hace anos se viene discutiendo una ley que regule los centros en reemplazo a una vieja ordenanza, que ya no representa a las actividades actuales”, explica Agustin. En el numero debut, se hace un pedido explicito de la normativa, pero ademas figuran entrevistas a Argelia Monte, referente del comedor Los Humildes Primero, de Villa Soldati; a Maria del Rosario Arias, de La Chispa, y un punteo de inquietudes colectivas (nacidos en los talleres) que explica la causa de ciertos problemas: la exclusion, los “negocios” del alquiler, el abuso policial, la discriminacion, el maltrato, la mala alimentacion, los salarios bajos. A slogans mediaticos como “La villa es un aguantadero de delincuentes”, ellos le oponen un “Todos luchamos para salir adelante y cambiar la situacion en que vivimos”. Agrega Agustin: “Un gran objetivo es tener una mirada alternativa, hecha por los vecinos; dar las noticias que pasan en el barrio con una mirada propia, que los monopolios mediaticos no muestran”. En el segundo numero (tres mil ejemplares, mayo de 2008) el foco esta puesto otra vez en el estigma “villa-delito-drogas”, y el efecto que provoca en los vecinos. “Por detras de las adicciones hay necesidades sin respuestas. Hay desigualdad, falta de contencion y de oportunidades”, se lee en el editorial que engancha con la entrevista a Vilma Acuna, del comedor En Hacore. “Somos el primer caso en la Argentina que logro que un narcotraficante fuera preso (...) la policia protegia a ellos. Recibiamos amenazas”, dice una de las maximas referentes sociales de Ciudad Oculta. Y da en el punto exacto. “Aca, el chico tiene hambre y la mama le dice ‘no hay nada para comer’, entonces, ?como se cria ese chico? Vas a la casa y tiene piso de tierra; la madre cocina a lena lo que consigue, a muchos chicos se les inunda la casa cuando llueve. Ese pibe crece y (recien) ahi dicen ‘es delincuente porque consume drogas’.” Hay un informe sobre las madres en lucha contra el paco, y comics –onda metodo Freire– que instan a la union y la participacion de los vecinos en problemas comunes. “El objetivo de esta revista es buscar el cambio, uno solo no puede hacerlo, por eso necesitamos la union”, opina Guadalupe. Con el mate lavado y las tortas fritas en baja, los periodistas villeros se animan. No paran de hablar. Cintia, fundadora del comedor mas antiguo del barrio (Ninos Felices), se queja de la “corbateria” de los funcionarios inauguradores, cuenta la cantidad de baldios que recorrio para que se construya la Escuela 23 y denuncia que Macri le bajo la cortina. “No se puede hablar, no nos reciben... lo del campo les vino barbaro”, ironiza; Julia cuenta como participo del armado colectivo de uno de los editoriales durante uno de los talleres; Ivan dice que los comedores reemplazaron el trabajo que antes se hacia en las Unidades Basicas; Julia, que hay muchos jovenes de pie, y Sole se quedo pensando en The Argentine Favela. “Los jovenes ‘peligrosos’ del barrio estan sentados al lado tuyo... ?viste lo que son?” Por Cristian Vitale Fuente: Pagina 12 Mas informacion: www.pagina12.com.ar
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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