1 de Agosto de 2010 GACEMAIL Nº 79
 

PREMIOS "MARIO VARGAS LLOSA" DE RELATOS

ENTREVISTA A JESÚS MARTÍN - BARBERO, INVITADO ESPECIAL DEL FESTIVAL LATINOAMERICANO DE VIDEO DE ROSARIO 2004

"DEUDA", EL DOCUMENTAL DE JORGE LANATA , QUE SE ESTRENA EN OCTUBRE

GANADORES DEL XI FESTIVAL LATINOAMERICANO DE VIDEO DE ROSARIO

UN LIBRO - DISCO DE MANU CHAO CON EL DIBUJANTE WOZNIAK: UNA OBRA 'POÉTICA Y SEDICIOSA'.

"TRELEW", DE MARIANA ARRUTI: GIGANTESCA PRUEBA ACUSATORIA QUE TAMBIÉN ES RELATO DE AVENTURAS.

LA ÉTICA DEL CRÍTICO TEATRAL: INICIATIVA DE LOS CRÍTICOS DE QUÉBEC (CANADÁ)

"EL PERRO", DE CARLOS SORÍN: IMPACTANTE ESTRENO DEL CINE ARGENTINO

FERNANDO BIRRI, EL ALQUIMISTA DEMOCRÁTICO

SANTIAGO PINETTA: EL PRECIO DE BUSCAR Y DENUNCIAR LA VERDAD.

4º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE UNIVERSITARIO EN CHILE

PREMIOS INTE 2004: PRODUCCIONES LATINOAMERICANAS NOMINADAS EN CATEGORÍA DOCUMENTAL

ENTREVISTA A DANIEL ROSSO, SUBSECRETARIO DE COMUNICACIÓN SOCIAL DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES,

"UN MUNDO MENOS PEOR", LA NUEVA PELÍCULA DE AGRESTI, SE ESTRENA EL 30 DE SEPTIEMBRE

"FIERRO": LA ÚLTIMA REVISTA INTEGRAL DE HISTORIETAS DE ARGENTINA

"MEDIOSCOPICOS": UN PROGRAMA QUE SE EMITIRÁ POR CANAL 13 Y QUE MOSTRARÁ CÓMO FUNCIONAN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

LA TV PÚBLICA DE AMÉRICA LATINA Y UNESCO. LÚCIDO ANÁLISIS DE VALERIO FUENZALIDA.

CONCURSOS "OBRAS DE TANGO, MILONGA Y VALS" Y "CANCIONES DE RAÍCES FOLKLÓRICAS", ORGANIZADOS POR EL FONDO NACIONAL DE LAS ARTES

“MOMENTOS ASOMBROSOS” CONCURSO DE FOTOGRAFIA DEL NATIONAL GEOGRAPHIC CHANNEL..

CAPRICHOSA RESEÑA DEL PANORAMA DE ANIMACIÓN ARGENTINO. OPINA EL REALIZADOR DIEGO ROLLE.

"PALABRAS VERDADERAS", UN DOCUMENTAL DE RICARDO CASAS, SOBRE MARIO BENEDETTI, SE ESTRENA EL 24 DE SEPTIEMBRE EN MONTEVIDEO (URUGUAY).

LA TV DIGITAL AVANZA EN LATINOAMÉRICA

"ARGENTINA, BRASIL, CHILE Y MÉXICO APUESTAN A LA EDUCACIÓN O PIERDEN EL TREN", OPINA JUAN ENRIQUEZ, INVESTIGADOR SENIOR DE LA ESCUELA DE NEGOCIOS DE HARVARD

CONCURSO DE CORTOMETRAJES DE ANIMACIÓN EN ESPAÑA

PARQUE LEZAMA: UN LUGAR INMORTAL

6° FESTIVAL NACIONAL DE CINE Y VIDEO DOCUMENTAL

LA FOTOGRAFÍA EN TV, UN RECURSO QUE SE EXPANDE, AHORA EN LOS CANALES DE CABLE.

EL ARTE DE LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL, ARTÍCULO DE TOTY FLORES, REFERENTE DEL MTD MATANZA PARA EL LIBRO EL DOCUMENTAL EN MOVIMIENTO.

"DARK SIDE OF THE MOON", MULTIPREMIADO TRABAJO DE WILLIAM KAREL, DENUNCIA: "EL HOMBRE NO LLEGÓ A LA LUNA"

TELEVISIÓN EN CLASE: UN APORTE A LA EDUCACIÓN DE DISCOVERY NETWORKS QUE SE APLICARÁ EN ESCUELAS DE BUENOS AIRES

CONCURSO DE CUENTOS "VIDA DE MARGOT"

I° FESTIVAL LATINOAMERICANO DEL DOCUMENTAL, DEL 2 AL 17 DE OCTUBRE, EN BUENOS AIRES.

INFORME DEL COMFER: LAS NOTICIAS QUE TIENEN PANTALLA EN LA TELEVISIÓN ARGENTINA

"WWW.VAPORLOSPIBES.COM.AR": PROGRAMAS SOLIDARIOS PARA AYUDAR AL HOSPITAL GARRAHAN

ENTREVISTA AL DIRECTOR DE TEATRO JOSÉ MENCHACA: UNA PROPUESTA DE TEATRO CIEGO CON UNA OBRA DE ROBERTO ARLT

JORGE SESÁN: EL ACTOR DE "OKUPAS" Y "PIZZA, BIRRA Y FASO", NO SE DEDICA SOLO A ACTUAR

COMISION NACIONAL SOBRE LA DESAPARICIÓN DE PERSONAS (CONADEP): SE CUMPLIERON 20 AÑOS DEL INFORME

"NOA" UN DOCUMENTAL DE "CINEAMBULANTE" SERÁ PRESENTADO EN EL CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN

PREMIO NOVEL ALTERNATIVO: SERÁ DISTINGUÓ AL BIÓLOGO ARGENTINO RAÚL MONTENEGRO

EL EQUIPO DE “LOCAS DE AMOR” EN TEA IMAGEN

 

"FIERRO": LA ÚLTIMA REVISTA INTEGRAL DE HISTORIETAS DE ARGENTINA
A 20 AÑOS DE SU APARICIÓN, EL SUPLEMENTO "RADAR" DEL DIARIO "PÁGINA 12", ENTREVISTÓ A SUS CREADORES

Para muchos, "Fierro" fue la última revista de historietas de la Argentina. Concebida durante los primeros meses del alfonsinismo, en sus páginas se canalizaron las fuerzas expresivas de mucho talento gráfico local que no habían encontrado un espacio donde volcarse por largo tiempo, y una expansiva y explosiva necesidad de desagote después de demasiados años de silencio forzado o clandestinidad (y de un episodio muy concreto: la guerra de Malvinas). Para los consumidores de historietas parecería claro que uno de sus referentes internacionales era la revista francesa Metal Hurlant, y la editorial La Urraca ya había probado suerte con la historieta en SuperHumor.
Este mes se cumplen dos décadas desde la aparición de Fierro, en el año 1984, el más agorero del imaginario de la ciencia ficción y a la vez el primero del retorno democrático argentino. Lo que sigue es una aproximación a la historia de la revista, a partir de testimonios de su director, Andrés Cascioli –cabeza del proyecto editorial de La Urraca–, su primer jefe de redacción, Juan Sasturain –que la llevó a cabo a lo largo de casi la mitad de sus cien números– y el diseñador gráfico que la acompañó hasta el final en 1992, Juan Manuel Lima.

Cascioli: Yo siempre había querido hacer una revista de historietas. Un disparador fueron las reuniones que se hicieron en Córdoba a fines de los ‘70, donde nos juntábamos humoristas y dibujantes. En el ‘79 vinieron todos: Pratt, Moebius, Pascal de EE.UU.; estuvieron Salinas, Breccia, Oski. Primero, aprovechando la buena venta de Humor, hicimos SuperHumor, que fue muy bueno y si no quedó el recuerdo de Fierro fue porque duró poco tiempo y después se convirtió en una revista más política. Pero ahí fue donde empezó todo el grupo: estaban Altuna, Mandrafina, el pibe (Enrique) Breccia, Breccia mismo.
Sasturain: Desde el ‘79 fuimos, junto a Saccomanno y Trillo los corresponsables del equipo creativo de SuperHumor, de donde me fui en el ‘81 por dos razones: por ser uno de los dos únicos empleados de La Urraca que no fuimos a laburar cuando fue la primera huelga que les hizo Ubaldini a los milicos; y porque cuando creamos una comisión interna el Tano Cascioli pensó que estábamos saboteando la editorial y yo me ofendí. Las cosas quedaron ahí, pero en el ‘84 Andrés me llamó porque quería hacer una revista de historietas juntos, y le dije que sí, con total libertad.
Cascioli: Con Juan Sasturain nos empezamos a conocer cuando él escribía sobre historietas en Clarín. A mí me parecía que había un lugar para la revista de historieta, porque las únicas que había eran las que hacían Columba (El Tony, D’Artagnan) y Scuti. Los dibujantes de estas revistas daban para mucho más y en Columba no podían trabajar porque ahí mandaba el texto: los cuadros eran pequeñísimos. Nosotros traíamos el punto de vista de los dibujantes: respetando el guión pero pidiéndoles a los guionistas que les dieran mucho espacio a nuestros dibujos. Fue otro concepto: un poquito pensando en lo que había hecho Oesterheld con Hora Cero, porque ahí estaba el meollo de la historieta argentina y a todos nos habían quedado ganas de hacer algo que tuviera que ver con eso. Teníamos muy buenos dibujantes, una editorial que funcionaba bien con Humor, y lo intentamos. Fierro no era un gran negocio, pero era una cosa que nos gustaba mucho hacer.
Lima: Con Juan Sasturain nos conocemos del secundario. El padre de Juan era gerente de banco y circulaba por las provincias, y un par de años pararon en General Dorrego, donde jugábamos al fútbol juntos. Unos años después la militancia en la JP acá nos volvió a conectar un poco. Fierro la hacíamos Juan y yo, pero rodeados de gente que venía a proponernos cosas, a opinar, a discutir. A algunos ni los conocíamos, se instalaban ahí y no se iban nunca. Se fue formando una pequeña mística de la revista,y un estilo, una unidad de estilo dentro de la cual podían dialogar personajes tan disímiles como Solano López y Max Cachimba.

Sasturain: Andrés tenía registrado el título Kaput y yo le propuse uno que me gustaba más, que era Fierro, no “Fierro a fierro”, que es como fue registrada en un principio, y que era el título de una vieja historieta (gauchesca) de Raúl Roux en Patoruzito. Para la imagen de la revista yo tenía la idea de hacer algo similar a lo de la española Cairo: trabajar con la ampliación de un cuadro interior de una historieta. Hasta que Sergio Pérez Fernández, que era un jefe de diagramación de La Urraca, me dijo que él tenía a un tipo que era bárbaro. Y nos trajo directamente la tapa de Oscar Chichoni, con el logo dibujado por él, ese fierro oxidado que daba exactamente la connotación de nuestro nombre: eso no era metal, era “fierro”.
Cascioli: La diferencia entre Chichoni y los ilustradores americanos y algunos europeos era la técnica: era como una pintura; no usaba aerógrafo sino que hacía algo muy trabajoso, sobre negro, con material pesado, con una especie de puntillismo con el que conseguía una trama que parecía hierro viejo.
Lima: Al principio, las tapas mentían, no tenían que ver con el contenido. Chichoni proponía el tema, venía con el boceto, el rough, y Cascioli le decía ¿por qué no sacás más el escote?
Sasturain: Había un juego irónico en esas tapas. Yo escribí durante mucho tiempo una sección que se llamaba “Contraindicaciones” que, publicada en letras chiquitas, tenía el mismo sentido que tiene en los remedios: es algo que si no lo leés, mejor, porque ahí te dicen la verdad. En las “Contraindicaciones” jugábamos con los mecanismos mismos de venta de la revista: sabíamos, y lo decíamos, que si había una teta en la tapa, la revista vendía más. Eso lo tematizábamos e incluso decíamos que era una mentira: las “Contraindicaciones” indicaban que el que piensa que va a encontrar acá escenas de coger, etcétera, se ensarta; ponemos esto en tapa pero la revista es muy triste, depresiva, trata de esto y aquello.
Lima: Desde el diseño gráfico interior, la idea fue buscar un toque de coherencia con lo que queríamos proponer desde las historietas: una revista pesada, sucia, oscura, compacta, con mucha contaminación visual, que no se pareciera a la Metal Hurlant, sino que tuviera diseño. No hubiéramos podido publicar a José Muñoz en una revista demasiado prolija.
Las tapas motivaron algunas discusiones, fricciones que muchas veces tenían que ver con diferencias políticas. La Urraca había apostado fuertemente por el radicalismo (cosa que fue evidente en la revista Humor) pero Fierro, recuerda Sasturain, “siempre se mantuvo independiente en sus contenidos respecto de la línea general de la editorial. Tácitamente era como la oposición”. Dice Lima: “Fierro abrió un canal con una amplitud de concepto que abarcaba lo más tradicional y lo más politizado y lo nac’n’ pop, como se decía en aquel momento. Cascioli nos veía como a un par de peronistas y discutíamos mucho de política”. Sasturain aclara que, “si bien es cierto que a veces no estábamos de acuerdo con la línea de Cascioli sobre la tapa, hubo mucha libertad y respeto; había tensiones pero no problemas. En mi caso particular esos resquemores motivaron una disputa y mi salida de la revista hacia el número cuarenta y pico”.

Lima: El concepto del primer Fierro fue partir de lo clásico hacia lo moderno, de lo que estaba afuera a adentro, y parte del proyecto era hacer una revista “subte” para los chicos jóvenes, con la enorme cantidad de gente que se ha pasado años sin publicar. E hicimos un concurso del cual nació el “subtemento” Oxido y este compromiso puntual de hacerlo con lagente, de escucharla, de discutir. Oxido fue central. A Altuna y a Trillo podía publicarlos cualquiera, los editaban en España, en Italia, en todas partes. Pero abrir las puertas a los chicos jóvenes, discutir y pelear los espacios con ellos, pensar cosas con ellos, nadie lo había intentado hasta entonces, y como consecuencia nació todo un movimiento subte: en correlato con Fierro, paralelo a Fierro, opuesto a Fierro, de los que se quedaban afuera y de los que no se la bancaban también.
Sasturain: La redacción en la calle Venezuela se abrió a las colaboraciones espontáneas y recibíamos indiscriminadamente a toda la gente que venía con sus laburos. Desde el comienzo la revista tiene toda una característica que era que no le podía gustar entera a nadie, ni siquiera a nosotros. Pero trataba de ser representativa de un amplio espectro de creatividad. Sucedió con los lectores: a los que les gustaba Juan Giménez y Moebius y por ahí para ellos era la historieta de ciencia ficción moderna, no lo podían soportar a Muñoz o puteaban contra El Marinero Turco o Max Cachimba. Hubieron algunos límites naturalmente acotados: el 90 por ciento del material fueron historietas nacionales.

El último número de la revista fue el redondísimo cien, en 1992, con Pablo De Santis como responsable de redacción, que escribió, por aquel entonces, que la despedida de la publicación no era “ni triste ni solitaria, simplemente final”.
Cascioli: Fierro fue premiada en Barcelona: dos veces fue elegida la mejor revista de historietas del mundo. Después nos llamaban de Estados Unidos y de la Metal Hurlant francesa para comprar material. Se internacionalizó y eso se nos volvió en contra, porque cuando Menem y compañía abrieron el mercado como lo abrieron, sin ningún amparo, sin que se nos facilitara el costo de papel, no pudimos competir con los europeos: las revistas españolas tenían en su mayoría dibujantes argentinos y acá los kiosqueros las compraban por kilo. ¿Quién iba a comprar Fierro a 4 dólares cuando la otra se compraba a 1,50? Intentamos venderla afuera, pero los españoles no te dejaban. Entonces hicimos una revista maravillosa para vender acá y llegó un momento en que la gente no pudo comprarla.
Sasturain: Al final se perdió la novedad. La primera etapa de Fierro coincide con un momento muy particular de la historia política y social argentina, de muchas expectativas, de una comunidad que después de la noche ve la posibilidad de una cosa diferente, con una mirada muy crítica y muy sombría a veces. Las “historietas para sobrevivientes” calzaron en esas expectativas. Ocho años después el contexto era otro y la editorial La Urraca ya ocupaba un lugar diferente, ya no era la editorial de los productos que habían sido el reducto de la resistencia contra la dictadura. Fierro nació en un mundo y murió en otro.
Entre los múltiples cruces que registró la revista con temas de la literatura nacional y mundial (y entre los que se deben contar los frecuentes comentarios sobre libros y escritores), el más original fue indudablemente la sección La Argentina en pedazos, que fue un proyecto de Sasturain, para el cual convocó a Ricardo Piglia. “Buscábamos un lugar no convencional para la adaptación, para una lectura de la literatura argentina, pero preservando la independencia del género”, explica Sasturain. “Ricardo hacía la lectura del cuento, había un guionista que la leía desde las posibilidades de adaptación, y un dibujante. Algunas veces nos fue bien y otras veces no tan bien, pero creo que la adaptación que hizo Enrique Breccia de El Matadero es una de las versiones más extraordinarias que se hayan hecho de un relato de la literatura argentina.”

“La revista no se agotaba en sí misma”, recuerda Juan Lima. “Con Fierro hicimos muestras multidisciplinarias en las que seis o siete grupos de teatro (con Gustavo Garzón, entre ellos) hicieron obras sobre historietas de la revista, de Fontanarrosa, de Nine. Y toda la gente de onda: yo no tenía un mango de presupuesto, un poco para los taxis y punto. También fui el responsable del área historieta de la mega Bienal de Arte Joven, que hubo en los comienzos de la democracia en toda la Recoleta, con un puente que conectaba el Centro Cultural con el Palais de Glace. Ahí hicimos una movida por concurso, en la que participaron toneladas de gente y estuvo, entre muchos otros, Pablo Rodríguez Jáuregui, uno de los personajes más importantes del dibujo animado nacional. Hicimos un mural que rodeaba el Palais. Los radicales no se lo bancaron, porque era una cosa demasiadotransgresora en un ámbito institucional. Con Tati hicimos “El Museo de la Historieta”, con la nieve del Eternauta, la empanada mordida de la Chacha y una sopa de Mafalda hecha con fideos y un remolino de resina. También armamos un baño donde, para leer ejemplares de Fierro, la gente tenía que sentarse sobre el inodoro como si fuera a cagar: fue uno de los más concurridos. Las muestras tuvieron ese poder de convocatoria: era Recoleta tomada por Fierro”.

Por Mariano Kairuz.
Fuente: Suplemento "Radar" del diario "Página 12". www.pagina12web.com.ar/suplementos/radar


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