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NUEVO REALITY SHOW DE MTV: CUANDO LOS DIECISÉIS DEJAN DE SER TAN DULCES. UN SEGUIMIENTO A ADOLESCENTES ANTES DE DAR A LUZ
"16 & PREGNANT" ES EL REALITY SHOW QUE SIGUE, EN CADA CAPÍTULO, A UNA CHICA ANTES Y DESPUÉS DE DAR A LUZ. CLARO QUE CON LAS PROBLEMÁTICAS DE UNA REALIDAD BASTANTE MÁS CÓMODA QUE ÉSTA.
Macy tiene 16 años, nació en la ciudad norteamericana de Chattanooga –según la National Geographic, uno de los 50 mejores lugares para vivir– y sus preocupaciones parecen ser las de cualquier chica de clase media sureña: convertirse en cheerleader de su high school, salir a andar en cuatriciclo con sus amigos, comer comida china. Eso es lo que cuenta a modo de presentación, hasta que la cámara la enfoca y, debajo de su remera estirada, se adivina una panza de casi nueve meses. Macy está embarazada, y con su novio Ryan –que acaba de tatuarse el nombre de su futuro hijo, Bentley, en el torso– todavía no saben muy bien lo que significa ser padres adolescentes, pero ya tienen una casa propia y una supercamioneta para moverse con comodidad.
Ésta es la nueva apuesta de MTV, canal que podría ir reemplazando la M de music por la R de reality. Se llama 16 & Pregnant y se podrá ver, a partir de mañana, los miércoles a las 13 en la Argentina. Consiste en el registro documental de chicas embarazadas, desde unas semanas antes de dar a luz y durante los meses posteriores. Y, de algún modo, está a tono con la última tendencia en la moda de los realities: espectacularizar problemáticas sociales que, más que convertirse en un entretenimiento, requerirían de políticas públicas. La televisión española acaba de anunciar que pondrá al aire Rehab, en el que diez adictos compiten por recuperarse, y una cadena británica está publicitando una serie-reality con discapacitados que deben sobrevivir en una isla remota.
Pero volvamos a Macy, la adolescente que protagoniza la primera entrega: de fondo música indie-emotiva (al estilo banda de sonido de La joven vida de Juno), mientras Macy les muestra a sus amigas la ropita de bebé, ellas le dicen que es súper cool tener una casa propia, y Macy les confiesa que le contó a su mamá por mensaje de texto que estaba embarazada, y todas ríen. La escena se traslada a un asado familiar muy contenedor, luego al consultorio de una médica que le explica a la joven pareja qué significa la dilatación, y hasta a una riesgosa salida en cuatriciclo en la que su novio le dice “estás demasiado embarazada para esto” después de que la chica recorrió ya algunos kilómetros. Los problemas, básicamente, se centran en la reticencia de Ryan a ser padre, pero por el momento no pasan de los malos humores teenagers.
Se sabe: el concepto de reality show, en principio, es mostrar la vida real en formato espectáculo. Personas como cualquiera de nosotros –en apariencia– están ahí, en la tele, y se dejan espiar hasta en sus momentos más miserables. Pero no se trata sólo de eso. También existe una suerte de “valor” en todo esto: están ahí porque compiten contra otros por un premio: dinero, fama, amor o más fama, en el caso de los que ya son famosos.
¿Cuál es el valor de espectacularizar la vida de una adolescente embarazada?
Según dicen sus creadores, la premisa en la que se basaron para crear este programa es la estadística que arroja que tres de cada diez chicas en Estados Unidos quedarán embarazadas antes de los 20 años, la mayoría de manera no intencional. En América Latina, según la ONU, el 16,5% de los embarazos son de chicas de entre 15 y 19 años. Es la cifra más alta del mundo. “Esperamos que esta producción le dé a nuestra audiencia la oportunidad de conocer la realidad que viven estas jóvenes y cómo enfrentan su nuevo rol como madres”, dice Mario Cader-Frech, de MTV Latinoamérica.
El recorte elegido por los creadores para arrancar con la propuesta es una chica que en principio no sería representativa de las madres adolescentes (que en general pertenecen a los estratos más carenciados). Macy tiene recursos económicos, Macy puede seguir estudiando y trabajando porque su madre le cuida al niño y la apoya y su gran drama es que su novio no se hace cargo de la paternidad, no colabora y no le propone matrimonio. Macy da bien en cámara.
Por Fernanda Nicolini
Fuente: Crítica
Más información: www.criticadigital.com
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