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FACEBOOK EXTREMO: CUANDO LA RED SOCIAL SE USA PARA AGREDIR
ESTA SEMANA LA RED SOCIAL FACEBOOK ELIMINÓ UNO DE LOS GRUPOS POR CONSIDERARLO DISCRIMATORIO. EL INADI RECIBE CASI 50 DENUNCIAS POR MES POR COMENTARIOS XENÓFOBOS O AGRESIVOS EN LA WEB. LOS ESPECIALISTAS ADVIERTEN QUE ALGUNOS GRUPOS PUEDEN SER PELIGROSOS Y RECLAMAN POR UNA REGULACIÓN QUE DÉ FIN AL ANONIMATO.
“¿Deseas unirte a este grupo?” es la pregunta que brilla por estos días en las casillas de e-mail y en los muros de Facebook. Así, con la tentación de “formar parte” con solo un click, los usuarios, quizá, sin pensar demasiado y amparados por el anonimato, adhieren a consignas polémicas o discriminatorias. Recientemente fue censurado el grupo “¿Quién no conoce a esta muda?”, que fue abierto en enero y llegó a tener 3.700 usuarios, aunque muchos se borraron cuando cobró notoriedad la denuncia que hizo la psicóloga Silvia Scheider en Bahía Blanca. El único objetivo del grupo era burlarse de una discapacitada que pide en las calles de esa ciudad con mensajes como “¿todavía no la pisaron?”, “hay que matar a esa sorda de m...” o “tenemos que hacer algo para limpiar esa esquina”.
Pero lo cierto es que son muchos los grupos que en las redes sociales y otros guetos cibernéticos despachan sin tapujos mensajes xenófobos, racistas y agresivos.
“Si tuviera una bomba, la tiraría en la Villa 31”, propone una de las ciber organizaciones. “No podés caminar tranquilo por Recoleta porque siempre hay un negrito cabeza. En fin, habría que extinguir esa raza imunda(sic)”, declara Sebas Gaona, creador del grupo. No está solo, más de 200 miembros lo apoyan y las páginas se llenan de comentarios con manifestaciones de odio racial. “Las personas que llegan a formar grupos extremos evidentemente exponen lo que piensan en la vida real, hay como una valentía o despreocupación tácita de que nadie hará ni dirá nada si se pide la muerte de alguien, que es sólo una expresión perdida en el ciberespacio”, asegura Edgardo Lurig, miembro del Consejo en Nuevas Tecnologías de la Comunicación e Información.
Antitribus. También están los que se agrupan para manifestar su bronca contra las tribus urbanas. Un ejemplo es la FAF (Fuerza Anti Flogger), que ya tiene más de 3 mil miembros que piden la muerte de Cumbio: “Odio a esa mina, me saca la gente que la sigue, ni que fuera una persona culta”, se queja Romina. Pero algunos van más allá y publican “instrucciones para reconocer al enemigo” o una guía de “cómo matar a un flogger”.
Los exabruptos constantes, las frases hirientes y los insultos discriminatorios hacen que la red a veces se transforme en una verdadera batalla campal. En la Argentina, como en la mayoría de los países, no existe legislación al respecto y es muy difícil identificar a los internautas que asumen estas prácticas como cotidianas.
Cristian Borghello, director del sitio Segu-info, dedicado a la seguridad en Internet, dice que algunos grupos de Facebook pueden arrastrar a cualquier persona a cometer delitos, sobre todo a menores que aún no tienen bien formada su opinión. “Es muy difícil desarticular estos grupos por el anonimato, además la mayoría de los sitios web de redes sociales están ubicados en países extranjeros, lo que dificulta el acceso a una denuncia”, explica el especialista.
En el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) reciben entre 30 y 50 consultas al mes, por discriminación en blogs, redes sociales y comentarios en los foros de las páginas on line. “Es una cruzada cultural e ideológica que tiene que ver con erradicar los mensajes que reproducen prejuicios preexistentes o incentivan el odio”, explica María José Lubertino, titular de la entidad. “Somos respetuosos de la libertad de expresión y entendemos la lógica de Internet, pero las empresas deberían tener algún tipo de intervención”, agrega la presidenta del INADI.
Por Brenda Focas
Fuente: Perfil
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